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La magia del Omega–3


Lo primero que debes saber sobre el OMEGA 3 es que es un tipo de grasa buena – así es, no todo lo que dice "grasa" engorda – y lo necesitamos para fortalecer nuestras neuronas y mantener el corazón sano, e incluso, si tienes problemas cardiovasculares, te ayudará a mejorar esta condición.


Tu cuerpo no produce ácidos grasos Omega-3 por sí solo, así que hay que ayudarle a generarlo mediante nuestros alimentos y/o suplementándonos con Omega de buena calidad.

¿Qué beneficios a la salud me aporta el Omega–3?

La lista es laaarga, pero quiero compartirte algunos efectos notables y positivos en tu salud que el consumo de este maravilloso ácido graso puede porporcionarte:

  • Propicia el desarrollo sano del bebé durante el embarazo.

  • Reduce la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares.

  • Es un excelente auxiliar en la prevención del cáncer.

  • Apoya en el manejo de la artritis reumatoide, acompañando a un tratamiento.

  • Disminuir algunos de los síntomas de la deficiencia de atención/hiperactividad (TDAH).

  • Mejora las alergias infantiles

  • Contribuye al tratamiento contra la fibrosis quística.

Si quieres saber más detalles de esta información, te sugiero leer este artículo.


¿Cuánto Omega–3 debo consumir?


Los ácidos grasos Omega–3 deben conformar del 5% al 10% de las calorías que consumes. Es decir, si tienes una dieta de 2000 kcal., entre 100 y 200 kcal., deben ser de omega–3 así que saca tus cuentas.


¿En qué alimentos puedo encontrar Omega 3?

Esta es la pregunta clave de este asunto, así que quiero compartirte algunos alimentos que contienen Omega–3 en mayor o menor proporción, pero que pueden servirte como guía para que poco a poco los vayas incluyendo en tu dieta:

  • Pescado y otros mariscos (especialmente pescados grasos de agua fría, como salmón, caballa, atún, arenques, y sardinas).

  • Nueces y semillas (como semillas de linaza, de chia y nueces).

  • Aceites de plantas (como aceite de la linaza, aceite de soja (soya) y aceite de canola).

  • Alimentos fortificados (como ciertas marcas de yogurt, jugos, leche, bebidas de soja (soya) y fórmula infantil).



¿Qué suplemento elegir?

Es muy importante buscar un suplemento de excelente calidad que te aporte el omega–3 que tu cuerpo necesita.


Como médico ginecólogo, recomiendo Omega–Q de ARIIX, que es una mezcla exclusiva de ácidos grasos Omega–3 y Coenzima Q10. Esta combinación equilibrada promueve el funcionamiento del corazón y el cerebro, así como una sensación general de bienestar.


Si quieres saber más de este producto o adquirirlo hoy mismo con un 15% de descuento, dale clic aquí.




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